Tema 3: Principios del salvamento acuático

1.-Prevención:
Es el conjunto de medidas que se ponen en marcha para evitar ahogamientos y accidentes acuáticos o en el entorno del agua, es muy difícil determinar sus resultados ya que como los accidentes no llegan a ocurrir no se puede cuantificar ni registrar sus resultados.
  • Más vale prevenir que salvar.
  • El mejor socorrista no es el que más salva sino el que menos intervenciones tiene que realizar.
Para poder prevenir debemos:
  • Identificar riesgos.(reconocimiento continuo del entorno, los usuarios y las acciones)‏.
  • Controlar esos riesgos. (señalizando, educando, imponiendo normas, vigilando)‏
  • Eliminar los riesgos. (retirada de objetos, personas, balizando, etc.)‏


Existen varias ámbitos sobre los que actuar:

Informar:

In situ, es decir en el propio lugar de baño.

A distancia, es decir en medios de comunicación.

Educar: dirigido a través de un proceso educativo a la población con la
que trabajamos. Planes educativos, escuelas de natación, etc.

Información en el propio lugar de baño: Se puede realizar a través de carteles informativos indicando consejos básicos para evitar accidentes y ahogamientos en los lugares de baño.

 

Debemos conocer e incluso participar en la elaboración del RRI  (reglamento de régimen interno) en el que figurarán: OBLIGACIONES. PROHIBICIONES. RECOMENDACIONES

En todas las instalaciones se debería indicar en un lugar bien  visible por algunas de esas recomendaciones, obligaciones y prohibiciones.

 

Ejemplo: Cartel editado por la fundación IDISSA



2.  Vigilancia:

Identificar un caso de ahogamiento antes o en el momento en que sucede ayuda a tomar las medidas acertadas lo antes posible y así evitar males mayores.  Es necesario que el socorrista conozca e antemano las situaciones y elementos que pueden ser peligrosos en las zonas de baño. Para ello habrá que vigilar con especial atención tanto fuera como dentro del agua:

Fuera del agua:

  • Personas mayores y niños.
  • Personas obesas y con aspecto cansino que generalmente tiene muy
    mala condición física.
  • Personas con exceso de alcohol.
  • Personas que entran en el agua con objetos flotantes que se
    confían en ese objeto y pueden llagar a estar en situaciones de peligro.
  • Personas que entran en el agua de forma brusca, dando saltos,
    corriendo e incluso gritando.
  • Extranjeros, turistas y personas nuevas en la zona de baño que no
    conocen los peligros de la misma.
  • Grupos grandes que llegan a la playa.

Dentro del agua:

  • Al observar expresiones en la cara de desesperación y susto.
  • Ver que alguien se hunde y vuelve a flotar.
  • Cuando una ola cubre la cabeza de un bañista que está mirando para la arena
    y no la ve venir.
  • Cuando nada y no se mueve del lugar.
  • Cuando vemos a alguien con el pelo caído sobre la cara.
  • Cuando alguien mueve los brazos en el agua de forma descontrolada.

 

Características para una vigilancia eficaz:

  • Debe abarcar la mayor zona posible de baño (silla o plataforma elevada),
    sin obstáculos que nos impidan ver.
  • Debe hacerse con el mayor número de medios humanos y auxiliares posibles
    (barca, prismáticos, silbato, emisora). El número de socorristas dependerá de: configuración de la zona de trabajo, nº usuarios, tipo de equipamiento,
    actividades que se desarrollan.
  • Debe hacerse desde una zona con fácil acceso al lugar de baño o bien a los
    medios auxiliares.
  • Debe hacerse en condiciones optimas para el técnico en salvamento (sillas
    estables, sombrilla...).
  • Adecuada comunicación.
 

Tipos de vigilancia:

  • Estática: el socorrista tiene su zona que conoce a la perfección aunque puede llegar a disminuir la atención o relajarse en exceso
  • Dinámica: vigilar patrullando la orilla, hay más contacto con el usuario, mas comunicación aunque se puede llegar a descompensar la vigilancia o ser distraído por los usuarios.

 

Estrategias de control de la zona:

  • Control total: todos los socorristas vigilan toda la zona.
  • Control restringido: cada socorrista vigila una zona específica.
  • Control combinado: unos socorristas realizan control total y otros restringido en zonas especialmente peligrosas.

Es conveniente adecuar la vigilancia a la regla 10:20

Ser capaz de observar toda el área en 10”
y tener acceso a cualquier eventualidad en 20”.


ZONIFICACIÓN DE LAS INSTALACIONES

Vamos a diferenciar tres zonas en las instalaciones con piscinas, que debemos tener en cuenta:

  • La Zona de Peligro, será aquella en la que teóricamente existe un mayor riesgo de accidentes graves. Usualmente será la zona más profunda de la piscina y la de transición entre ésta y la menos profunda.  Sobre ella se deberá mantener una presencia de Socorristas realizando vigilancia contínua y extremarse las medidas de prevención.
  • La Zona de Riesgo incluye la parte menos profunda de las piscinas de adultos, las piscinas infantiles, y las partes de las zonas que estén situadas cerca de las piscinas con acceso directo desde las mismas, especialmente las zonas de ocio infantil.
  • La Zona Neutra la compondría el resto de la instalación, accesos, zonas deportivas, vestuarios, aseos, equipamiento hostelero, etc. Sobre esta zona el Socorrista no tiene responsabilidad en cuanto a la vigilancia, aunque si debe efectuar labores de prevención mediante la formación de los responsables y empleados de las instalaciones, así como la información a los usuarios para un uso responsable y las conductas a seguir en casos de emergencia.

TURNOS DE VIGILANCIA:

  1. El cansancio físico y la fatiga mental hace que sea conveniente un sistema
    de rotación y descanso.
  2. Dependerán del número de socorristas disponible.
  3. Nunca dejar zonas de vigilar en los cambios de tuno.
  4. Hacer cambios como máximo cada 2 horas.
Cambio de turno de vigilancia

3.  Control:

Para ello el socorrista debe dominar la situación en todo momento, no confiar en la improvisación. Conservar la serenidad y sangre fría, pero con rapidez y eficacia. No se deben correr riesgos innecesarios.

 

Aspectos negativos:

- Escasa preparación de las personas que realizan e salvamento.

- Inseguridad por parte del socorrista.

- No efectuar un análisis previo de la situación.

- Riesgos innecesarios por exhibiciones inútiles y narcisistas.

- Excesiva confianza por parte del socorrista.

- Excesiva confianza del socorrista en personas que no conoce y a las que les
  pide colaboración.

 

4. Presteza:

Rapidez en las decisiones y acciones ejecutándolas siempre correcta y
eficazmente, con habilidad y sin el menor riesgo para aquellas personas a las que se rescata.

 

5. Diagnostico eficaz:

Ser capaces de determinar el estado y grado de las lesiones de forma correcta y actuar en consecuencia.



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